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No se lo que hice – Postmortem

Durante el último fin de semana se llevó a cabo la gamejam de GranadaJam en la que tuve la suerte de participar con un equipo magnífico y me divertí muchísimo. Quiero compartir con vosotros el postmortem del juego que logramos entregar: «No se lo que hice el Último Verano«.

El equipo y la presentación del tema

Tuve la tremenda suerte de tener un equipo lleno de talento y que se compenetraba a la perfección.

A los dos programadores, Laura y Sergio, se unieron una excelente artista 2D, Elena y un productor de audio muy experimentado, Elior. En la parte final del post os acompaño enlaces a sus páginas y portfolios para que podáis contactar con ellos en el futuro.

La presentación del tema vino a cargo del Fernando Ruíz L_draven, cuyo canal de youtube es famoso por sus tutoriales sobre iniciación en el desarrollo de juegos y las herramientas más usadas el mismo. De entre los temas propuestos, Fernando se decantó por «¿Quién soy yo?».

Casi todos los participantes coincidimos en que era un tema muy interesante por la flexibilidad que nos otorgaba a la hora de generar mecánicas e historias.

El brainstorming

Sentados a la mesa y con la «orden» estricta de no censurar ninguna idea de primeras, comenzamos a tomar nota de todo lo que se nos ocurría para ilustrar el tema.

Los temas más comunes fueron los primeros en salir, como hacer un simple «Quién es quién» o el juego del personaje misterioso. Las ideas giraron desde los juegos más mecánicos hasta otros más basados en la narrativa (identidad de género, disociación, generación de comportamientos…) que se fueron descartando por una u otra razón.

Las limitaciones autoimpuestas (podéis consultar mi artículo sobre generar ideas en el que hablo sobre ellas) que más permitieron acotar las ideas e ir afinando el concepto que surgió al final venían de la propia composición del equipo. El tener una excepcional artista 2D nos hizo abandonar los conceptos relacionados con el 3D o las perspectivas en primera persona. Además su deseo de probar con el pixel-art nos animó a buscar estéticas que encajaran bien con ese estilo. El contar con dos programadores hizo que también tendiésemos más hacia mecánicas propias que a la narrativa o juegos utilizando librerías públicas (aunque alguna usamos).

Finalmente el concepto cristalizó. Buscamos un poco el humor y desarrollamos un juego en el que las últimas personas conscientes en una fiesta pasada de rosca dan tumbos etílicos por una casa llena de obstáculos con el potencial de dejarles en ridículo. El último en pie conseguirá grabar a todos los demás y subir el vídeo a youtube donde se hará viral. La integración con el tema, por tanto, era la respuesta a la pregunta «¿Quién era yo anoche? ¿El que se puso en ridículo o el que grababa el vídeo?»

Y recordad: ¡Bebed siempre con moderación!

El concepto

postmortem noseloquehice

El juego requería de una IA basada en necesidades. Cada personaje deambularía por la casa buscando satisfacer una serie de necesidades que irían modificándose en el tiempo y les haría buscar la habitación que les permitiera satisfacerlas. El personaje que representaba al jugador estaría marcado con una flecha y sólo podría intercambiarse por otro personaje presionando la barra espaciadora cuando se cruzase con otro personaje. El jugador recibiría feedback de hacia dónde se dirige cada personaje mediante las frases que los mismos irían diciendo cuando las necesidades cambiaran y de esta manera podría «saltar» al personaje que más le conviniera en cada momento, esquivando así los obstáculos que periódicamente iban apareciendo por la casa.

Una mecánica relativamente simple (el salto entre personajes) que tenía muchas posibilidades de generar momentos de tensión, al ver como tu personaje va irremediablemente hacia la perdición mientras rezas para que otro de ellos se cruce en tu camino y así saltar y evitarlo.

Para darle a todo un punto cómico, los nombres de los personajes salían de la lista de participantes de la jam. Las frases que cada uno decía también estaban escogidas para hacer escapar una sonrisa o hasta una carcajada al jugador. Incluso los sprites y las animaciones buscaban este sentimiento.

La realización

Con un sistema de control de tareas tan simple como efectivo (post-its que se ibancontrol de tareas rompiendo al terminar cada una), comenzamos montando el entorno principal. Sergio trabajaba en la programación gráfica mientras Laura se ponía con la IA y la mecánica básica. Elena dibujaba sprites y más sprites sin parar (¡¡Realizó más de 200 en 48 horas!!), mientras yo montaba las animaciones y los prefabs e iba redactando todo el texto. Sergio fue el encargado también de integrar los temas musicales que Elior iba creando para la ocasión.

Todo funcionó a las mil maravillas salvo algunos problemas con la IA que se empeñaba en hacer cosas que no estaban en los planes, pero Laura la fue domesticando poco a poco. Los ajustes de la cámara para que respetasen el «pixel perfect» funcionaron también maravillosamente bien salvo algunos momentos puntuales.

Algunas animaciones costaron un poco, pero el feedback constante entre Elena y yo creo que dio un resultado final bastante decente. Ella tuvo una paciencia infinita conmigo y eso es algo que le agradezco mucho.

Elior no sólo desarrolló varias melodías de fiesta para que fueran apareciendo y entremezclándose, sino que trabajó con sonidos del exterior para dar una sensación de profundidad que simulaban muy bien el entorno de la casa.

El mayor problema nos vino originado por el control de versiones de Unity: Collab.

Durante el fin de semana estuvimos trabajando prácticamente en tiempo real, llegando casi a un centenar de commits. No teníamos que detenernos dado que trabajábamos en escenas distintas y siempre con prefabs, por lo que al hacer cualquier cambio en uno de ellos sólo teníamos que recargar la escena para que los cambios se aplicaran automáticamente.

El problema vino cuando la animación que preparé para uno de los prefabs rompía la IA del personaje. Cuando al fin detectamos el problema decidimos que daríamos a revertir ese commit, de manera que el prefab volviera al estado anterior. Lo que no sabíamos es que el revert iba a descartar los cambios que Laura llevaba haciendo en el script de la IA toda la mañana y que sólo tenía guardados en local. Un control de versiones normal (como git) te avisa cuando hay cambios en local sin guardar en la nube que pueden sufrir daño si se hace cualquier acción. Pero Unity no nos avisó de esto. El resultado fue que Laura perdió todo lo que había hecho esa mañana. Un juego que estaba casi terminado y preparado para el testeo pasó a estar roto.

Laura se autosometió a un crunch brutal que le valió para reconstruir el trabajo perdido en un tiempo record, pero el debug que hizo falta para poder montar el build que íbamos a presentar nos dejó sin casi tiempo para testear adecuadamente el juego. Esto ha hecho que el juego haya quedado considerablemente flojo. Si bien es algo que podremos corregir más adelante.

Que funcionó

  • El brainstorming: Todos los miembros del equipo participaron en el proceso de generación de ideas, lo que permitió que surgiesen muchas posibilidades entre las que elegir. Ésto nos permitió también desechar muchas ideas más comunes y que sabíamos que el resto de equipos iban a tocar en sus juegos.
  • El concepto: Creemos que el concepto de juego elegido fue un acierto. Para empezar encajaba bastante bien con el tema, que además abordábamos de una manera distinta a la que elegieron los demas equipos. El centrarnos en el 2D nos hacía movernos en un territorio que todos conocíamos bien y el pixel-art le daba un aspecto muy vistoso y divertido al juego. De no haber cometido el error catastrófico que tanto tiempo nos hizo perder, hubiéramos podido trabajar más el equilibrio del juego que fue su punto más débil. Esto nos indica que el alcance y extensión del juego estuvieron aceptablemente bien calculados.
  • La colaboración: El reparto de tareas y los mecanismos que definimos para la gestión de las mismas funcionó tremendamente bien y prácticamente no provocó colisiones durante toda la jam.

Qué falló

  • Unity Collaborate: Si bien soy un gran defensor de esta herramienta de trabajo colaborativo, he de decir que su comportamiento en el único conflicto de importancia dejó mucho que desear. Curiosamente dos días después de terminar la jam, Unity lanzó una nueva versión en la que el control de versiones está mejorado y corrige en gran medida el problema que nos dio.
  • Equilibro de mecánicas: Como ya he comentado más arriba, el fallo que tuvimos el domingo nos dejó sin tiempo para testear adecuadamente el juego y equilibrarlo para hacerlo más divertido y justo. Al no disponer de ese tiempo el juego adolece de problemas en su funcionamiento que hacen que sea difícil de controlar y que las decisiones sean confusas para el jugador.

Conclusión

Una nueva gamejam, un nuevo juego publicado (aunque hay trabajo por delante para equilibrarlo) y un nuevo equipo del que pude aprender mucho. Queda mucho por hacer y practicar, pero poco a poco me voy sintiendo más cómodo.

El equipo

Arte: Elena García

Programación: Laura del Pino, Sergio Linares

Música: Elior Dumont

Soporte y GameDesign: Yo mismo.postmortem el equipo

Generando ideas

Después del post de la semana pasada en la que intentábamos ayudar a nuestro cerebro a pensar más creativamente en el día a día, hoy vamos a centrarnos en la generación de ideas para nuestros juegos. Veremos cómo afrontar los brainstorming y como iterar sobre las ideas germinales para cimentar conceptos originales y efectivos.

La creatividad es un proceso iterativo

Mihaly Csikszentmihalyi realizó un estudio sobre la creatividad en la que definía cinco fases del pensamiento creativo:

  • Preparación: También llamado «Documentación» o «Investigación». Consiste en sumergirse en el tema que queremos tratar e investigar hasta conocerlo a la perfección.
  • Incubación: Dejar al cerebro reposar con todos los conceptos mientras se crean inconscientemente relaciones y asociaciones entre los conceptos.
  • Inspiración: El momento en el que el cerebro se ilumina y propone la solución al tema propuesto.
  • Evaluación: Sopesar la idea o solución propuesta para ver si encaja con lo que se buscaba y si es original.
  • Elaboración: Cuando llega el momento de plasmar la idea en algo concreto. La fase más larga y dura del proceso y sin la que las cuatro anteriores carecerían de sentido.

También advirtió que el proceso no es lineal, sino iterativo. El creador puede recorrer el proceso varias veces hasta que por fin da con la idea definitiva. Además, las fases no son fijas, el proceso de incubación puede llevarnos meses, o puede que horas. A veces la inspiración puede ocurrir varias veces durante el proceso y generar varias respuestas a la vez o combinaciones entre ellas.

Cómo podéis ver, las dos primeras fases se relacionan directamente con lo que hablábamos en el artículo anterior. Tenemos que llenar nuestro cerebro de conocimientos que nos permitan luego generar el máximo de ideas posibles y darle a nuestro cerebro algo con lo que trabajar en la fase de Inspiración.

Pero además el propio proceso creativo puede ser objeto de la búsqueda de innovación. Tenemos que esforzarnos siempre por ser más eficientes en los procesos y eso sólo se consigue con una práctica constante y un análisis crítico del propio proceso. Descompón tu proceso en partes y analízalas para ver en cuales hay margen de mejora. Prueba cosas distintas. Experimenta. Y después, vuelve a empezar.

Buscar límites para generar ideas efectivas

Crear en el más absoluto vacío es una tarea titánica. Si intentamos sentarnos a una mesa con la única idea de «pensar un concepto para un juego», es casi seguro que nuestro cerebro se quede en blanco, o sólo nos proponga cosas similares a lo último que hayamos jugado o visto.

Puede parecer contraintuitivo el que haya que ponerse límites para crear, pero es algo que los grandes creadores hacen continuamente. Un límite es una manera de concentrar el cerebro sobre un problema, algo a resolver que nos motive a encontrar su solución.

En el artículo sobre las gamejams hablábamos sobre como su característica principal es que, de partida, te impone unos límites concretos: uno temporal, de conseguir tener un juego presentable en un plazo determinado, y otro temático, el concepto propuesto en la jam y que todos los juegos deben tocar de una manera o de otra. Éstos dos límites fomentan el pensamiento creativo al crear un marco en el que el cerebro puede moverse para buscar soluciones.

Durante el proceso de maduración previo es  importante que busques esos límites que te permitan realizar un brainstorming efectivo. Para esto no existen los atajos, tendrás que practicar, practicar y practicar hasta que encuentres tu propio proceso.

El brainstorming

  • Un detalle importante antes de empezar es elegir un buen espacio para realizar el brainstorming. Tanto si vas a hacerlo sólo como si vas a estar en equipo, tu cerebro se beneficiará de un espacio que estimule tus sentidos y te proponga cosas inconscientemente. Rodéate de elementos para jugar, colores, papeles de distintas texturas…  Cualquier cosa que pueda disparar nuevas asociaciones que lleven a nuevas ideas.
  • Definir el problema es el punto más importante a la hora de empezar. Ese debería ser el primer límite que crees y sobre el que articules la sesión de brainstorming. Formula una pregunta que quieras responder y escríbela claramente y a la vista. ¿Cómo consigo hacer un juego de cartas competitivo para dos jugadores usando sólo tres reglas? ¿Qué juego puedo hacer en 48 horas utilizando obras de arte impresionistas como escenarios?
  • Anota absolutamente todo lo que se te ocurra en un sitio en el que puedas verlo todo de un vistazo. No realices ninguna censura. Aunque el concepto que se te acabe de ocurrir parezca no encajar en lo que buscas, apúntalo. Nuestro cerebro es muy orgulloso, si rechazamos una idea de primeras se enfadará y no nos dará más. Anímalo a seguir proponiendo cosas. Ahora mismo no buscamos calidad en las ideas, sino cantidad.
  • Si de repente sientes que las ideas empiezan a fluir más lentamente, cambia de perspectiva. Muévete por la habitación. Juega con algo en las manos. Toma uno de los conceptos que te han aparecido antes y concéntrate en todo lo que te inspire aunque no tenga que ver con el contexto principal. Haz búsquedas en google sobre algunos de los conceptos y mira las palabras o imágenes que se relacionan con él.
  • Y sobre todo, no fuerces el proceso. Nuestros cerebros tienen una capacidad de concentración finita. A partir de un determinado punto el agotamiento hará mella en él y las ideas dejarán de fluir, las distracciones serán frecuentes y acabarás pensando en cosas que no tienen nada que ver con lo que estás buscando. Cuando este momento llegue, seguir forzando el cerebro será contraproducente y tendremos que buscar nuevas maneras de trabajar. Así que reúne todas tus notas y date un descanso.

Desarrollo, iteración y repetición de las ideas

Ya tenemos una pizarra o libreta llena de conceptos, esquemas o bocetos. ¿Y ahora qué?

Ahora tenemos que trabajar todas esas ideas para que nuestro cerebro las cristalice en recursos concretos para la elaboración de nuestro juego. Ésta fase puede llevar mucho más tiempo que el brainstorming y requerir de varias sesiones para conseguir dar frutos.

El objetivo de esta fase es establecer todo tipo de relaciones entre el material que has reunido hasta que el cerebro se te ilumine. Hay muchas maneras de conseguir esto y seguramente cada persona lo haga de una manera distinta. Yo voy a dejar aquí algunas pinceladas de cosas que he probado y me han resultado útiles, sin buscar que ésta lista sea exhaustiva.

  • Agrupa los conceptos en categorías según características comunes. Por ejemplo, puede que algunos conceptos sean mecánicas de juego, otras sean escenarios o elementos estéticos, otros pueden ser controles o maneras de mostrar inputs/outputs… Agrúpalos e intenta ver cómo se pueden relacionan los elementos de un lado con los del otro.
  • Intenta escribir frases combinando varias de las palabras que has reunido, sin preocuparte de que tipo son o de si la frase «suena bien». Empieza a escribir la frase y deja que el cerebro rellene con verbos y nombres donde estime oportuno. Intenta convertir esas frases en conceptos para un juego.
  • Numera todas las ideas que has tenido y utiliza números aleatorios para generar listas. Intenta encontrarle sentido a la lista, busca la manera de relacionar los términos aunque te parezca imposible. No menosprecies la capacidad de tu cerebro para encontrar patrones útiles dentro del caos.
  • Construye sobre las frases que logres elaborar. Empieza con una frase corta, con un concepto claro. «Un juego sobre rebobinar el tiempo» -> «Un juego sobre rebobinar el tiempo en el que no siempre todos los elementos se rebobinan» -> Un juego de plataformas en el que el personaje puede rebobinar el tiempo pero algunos elementos pueden ser inmunes y esto genere puzzles que resolver para avanzar». Ve añadiendo elementos que encajen con lo que construiste en la frase anterior.

A pesar de todo, puede que estés horas y aun así no encuentres ese germen que estabas buscando. No pasa nada, ya comentamos más arriba que el proceso creativo no es una cascada en la que una vez avanzas no puedas volver atrás. Guarda todas las notas y prepárate para volver a empezar.

A veces no es necesario empezar desde el principio, puedes saltarte fases. Rainer Knizia, famoso creador de juegos de mesa, asegura que: «No tengo un proceso creativo fijo. Más bien al contrario, creo que empezar siempre de la misma manera lleva frecuentemente a las mismas conclusiones. Buscar diferentes maneras de trabajar a menudo lleva a diseños innovadores»

iteracion en las ideasConclusión

Hemos llegado al final de este artículo en dos partes cuyo objetivo era ayudar a nuestro cerebro a pensar creativamente y darnos ideas innovadoras y valiosas. Todo lo expuesto más arriba no son más que consejos y opiniones personales. Hay infinidad de métodos creativos y nadie tiene la respuesta absoluta, lo único que se puede decir es que cada cerebro es un mundo en sí mismo y que es nuestro trabajo comprender como funciona el nuestro y facilitarle la tarea para que nos proporcione lo que le pedimos.