Supongo que si estás leyendo mi blog es porque estás empezando en el mundo del diseño de juegos. Puede que seas programador, ilustrador, músico, escritor… hay muchas categorías para elegir de entre los roles posibles para desarrollar un videojuego. Pero seguro que hay algo que todos compartimos: Todos tenemos LA IDEA que nos llevará al éxito.

Se sincera y admítelo. Seguro que en algún cajón tienes una libreta escondida con una idea de juego que ha sido la que te ha motivado a entrar en el mundillo. Quizá es un bloc de Evernote, quizá unos garabatos en una servilleta, un sueño con el que te despertaste un día y pensaste que habías sido tocada por la musa de la inspiración. “No he visto nada igual, con esto me hago de oro”.

Sí, yo también tengo un cuaderno Moleskine con ESA IDEA. Me compré el cuaderno para escribirla de hecho, una gran idea merece un gran contenedor para albergarla.

¿Sabéis cuantas ideas como la tuya y la mía existen actualmente, a día de hoy, en este preciso momento? CIENTOS DE MILES.

No necesito un trabajo, tengo LA IDEA

Recientemente salió publicado éste artículo en Vidaextra. Un artículo con una bella historia de creatividad, emprendimiento y autorrealización con un mensaje muy peligroso: “Desde luego es digna de aplaudir la decisión de esta pareja de hermanos por apostar tan alto para cumplir su sueño”. Dos hermanos que no sólo invirtieron todo lo que tenían, sino que se endeudaron hasta un punto inaudito para hacer realidad un videojuego. Estaban completamente convencidos de que el juego les devolvería la inversión con creces.

Si queréis escuchar una voz más sabia que la mía, os recomiendo este hilo que publicó Alberto Rico en Twitter. Espero que Alberto no se enfade si extraigo estos cuatro tweets que creo que condensan lo más importante:

Twitter el éxito en los videojuegos

Parémonos un segundo aquí y hagamos números.

Sólo en Steam el año pasado salieron tantos juegos como el total de juegos que había en ella a final de 2015. Es decir, en un sólo año el número de títulos albergados en Steam se duplicó. En su momento se consideraba que el éxito de un título en Steam estaba por encima de las 20.000 copias, recientemente se está hablando de que te puedes dar por satisfecho con la mitad de esa cifra. En móviles la cosa es aún más alarmante: Durante 2016 se publicaron 500 juegos al día de media.

Estamos en un momento en que conseguir llamar la atención es prácticamente imposible, no digamos ya conseguir que alguien esté dispuesto a dar dinero por tu juego. Jugártelo todo a una carta por tu idea en este entorno es demencial.

Todos, absolutamente todos, los que empezamos en esto queremos hacer ese juego que tenga reconocimiento, nos haga famosos y, sobre todo, nos permita ganarnos la vida y seguir haciendo lo que nos gusta. Pero si miras las historias de la gente de la industria te vas a dar cuenta de que muy pocos consiguen ese éxito a la primera.

Déjate asesorar

Todos nos encariñamos con nuestros proyectos y queremos verlos triunfar, pero como decíamos más arriba, hay que mantener la cabeza fría y no hacer locuras. Hay muchas comunidades de desarrolladores que te pueden ayudar a orientarte y poner negro sobre blanco las líneas generales de tu proyecto. También te pueden poner en contacto con gente que te ayude con trámites burocráticos o buscar ayudas para el desarrollo.

Infórmate sobre otras personas que están o han estado en tu situación y como han afrontado la búsqueda de financiación o la transformación a empresa. Da mucho miedo dar un salto así, pero si estás bien asesorada y alguien te da buenos consejos, puedes hacer de esta afición tu profesión. Lo más importante es saber de dónde vas a conseguir los ingresos y como asegurarte de no tener pérdidas.

Tu primer juego no va a dar dinero, tenlo por seguro. El segundo difícilmente compensará. Es importante tener esto en mente cuando hagas los números y te plantees dar el salto. Ve con algunos ahorros y búscate alguna vía de financiación alternativa (formación, desarrollo para terceros, vender assets de manera independiente…) o simplemente sigue trabajando en los ratos libres con tu equipo hasta que los juegos que saquéis empiecen a tener éxito.

La paciencia será tu herramienta más valiosa.

Empieza con lo más básico

Antes de ponerte a desarrollar ese RPG de mundo abierto con 200 personajes, 1 millón de líneas de diálogo y ciclos de día/noche complejos en el que te vas a tirar diez años (o más) trabajando, plantéate desarrollar una versión a escala reducida de ese proyecto.

Busca el núcleo del concepto, la mecánica o mecánicas más destacadas o ese fragmento de historia que crees que es el alma de lo que quieres contar y ponte a desarrollar un prototipo con unos amigos. No te compliques con un arte hiperdetallado ni desarrolles una IA que podría derrotar a un dron del Pentágono. Busca tener un prototipo funcional en el que lo que quieres mostrar se vea claramente y empieza a enseñárselo a la gente.

El feedback que esa gente pueda darte es fundamental. Analiza todo lo que te dicen: En que partes el juego es divertido, en cuales falla y cuales podrían ser eliminadas porque no aportan nada a la idea original. Toma nota de todo, discútelo con tu equipo y toma una decisión sobre si el juego merece la pena seguir desarrollándolo o no. Si el juego no es divertido ahora es el momento de abandonarlo y ponerte a trabajar en otra idea, no cuando lleves un año de desarrollo y ya estés apegada a él.

Si el juego funciona en este estado, a trabajar. Aprovecha el feedback que has recibido y ponte a desarrollar el prototipo para tener una nueva versión jugable que puedas volver a testear lo antes posible. Desarrollar -> Testear -> Analizar feedback -> Decidir si se continúa -> Descartar o Seguir Desarrollando.

protopado rápido el camino del éxito

El camino del éxito está pavimentado de fracasos

Sí, es la típica frase que te soltaría un coach de tres al cuarto, pero es verdad.

Estamos acostumbrados a leer las historias de éxito de los demás y pensar que su autor tuvo suerte. Pocos nos fijamos en el trabajo que hubo detrás de ese éxito y el número de fracasos que tuvo esa persona antes de llegar. Tampoco nos fijamos (como bien decía Alberto en Twitter) en todas las historias de fracaso puro, porque normalmente esa gente desaparece y no se vuelve a saber de ellas. En este artículo podéis encontrar más información sobre el “sesgo del superviviente” y como nos afecta en el día a día.

Vas a fallar, eso siempre está ahí, lo importante es como afrontes el fracaso. Si has seguido los consejos que he ido poniendo fracasarás rápido antes de haber invertido mucho tiempo y recursos en una idea que no iba a funcionar. De cada proyecto fracasado hay que aprender todo lo posible y aprovecharlo para desarrollar el siguiente proyecto.

Conclusión

Sé que nadie quiere leer estás cosas. Todos y todas estamos en esto para hacer el juego que siempre hemos soñado y que todas estas advertencias suenan agoreras y desmotivantes. Pero es vital tener en cuenta que el fracaso existe, que te puedes meter en problemas muy gordos por no ir con la cabeza fría y meterte en deudas por desarrollar un juego.

Hay que mantener la cabeza fría y dejarte asesorar por gente que haya pasado por lo que estás intentando hacer. No te desilusiones por los fracasos y aprende de ellos.

Si se hacen las cosas bien el éxito llega tarde o temprano, pero de nada servirá si te has quedado por el camino antes de llegar.

Si te ha gustado el artículo y quieres saber más sobre diseño de juegos, recuerda que tienes una recopilación de los mejores artículos en la sección Empieza Aquí.

 

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