Después del post de la semana pasada en la que intentábamos ayudar a nuestro cerebro a pensar más creativamente en el día a día, hoy vamos a centrarnos en la generación de ideas para nuestros juegos. Veremos cómo afrontar los brainstorming y como iterar sobre las ideas germinales para cimentar conceptos originales y efectivos.

La creatividad es un proceso iterativo

Mihaly Csikszentmihalyi realizó un estudio sobre la creatividad en la que definía cinco fases del pensamiento creativo:

  • Preparación: También llamado «Documentación» o «Investigación». Consiste en sumergirse en el tema que queremos tratar e investigar hasta conocerlo a la perfección.
  • Incubación: Dejar al cerebro reposar con todos los conceptos mientras se crean inconscientemente relaciones y asociaciones entre los conceptos.
  • Inspiración: El momento en el que el cerebro se ilumina y propone la solución al tema propuesto.
  • Evaluación: Sopesar la idea o solución propuesta para ver si encaja con lo que se buscaba y si es original.
  • Elaboración: Cuando llega el momento de plasmar la idea en algo concreto. La fase más larga y dura del proceso y sin la que las cuatro anteriores carecerían de sentido.

También advirtió que el proceso no es lineal, sino iterativo. El creador puede recorrer el proceso varias veces hasta que por fin da con la idea definitiva. Además, las fases no son fijas, el proceso de incubación puede llevarnos meses, o puede que horas. A veces la inspiración puede ocurrir varias veces durante el proceso y generar varias respuestas a la vez o combinaciones entre ellas.

Cómo podéis ver, las dos primeras fases se relacionan directamente con lo que hablábamos en el artículo anterior. Tenemos que llenar nuestro cerebro de conocimientos que nos permitan luego generar el máximo de ideas posibles y darle a nuestro cerebro algo con lo que trabajar en la fase de Inspiración.

Pero además el propio proceso creativo puede ser objeto de la búsqueda de innovación. Tenemos que esforzarnos siempre por ser más eficientes en los procesos y eso sólo se consigue con una práctica constante y un análisis crítico del propio proceso. Descompón tu proceso en partes y analízalas para ver en cuales hay margen de mejora. Prueba cosas distintas. Experimenta. Y después, vuelve a empezar.

Buscar límites para generar ideas efectivas

Crear en el más absoluto vacío es una tarea titánica. Si intentamos sentarnos a una mesa con la única idea de «pensar un concepto para un juego», es casi seguro que nuestro cerebro se quede en blanco, o sólo nos proponga cosas similares a lo último que hayamos jugado o visto.

Puede parecer contraintuitivo el que haya que ponerse límites para crear, pero es algo que los grandes creadores hacen continuamente. Un límite es una manera de concentrar el cerebro sobre un problema, algo a resolver que nos motive a encontrar su solución.

En el artículo sobre las gamejams hablábamos sobre como su característica principal es que, de partida, te impone unos límites concretos: uno temporal, de conseguir tener un juego presentable en un plazo determinado, y otro temático, el concepto propuesto en la jam y que todos los juegos deben tocar de una manera o de otra. Éstos dos límites fomentan el pensamiento creativo al crear un marco en el que el cerebro puede moverse para buscar soluciones.

Durante el proceso de maduración previo es  importante que busques esos límites que te permitan realizar un brainstorming efectivo. Para esto no existen los atajos, tendrás que practicar, practicar y practicar hasta que encuentres tu propio proceso.

El brainstorming

  • Un detalle importante antes de empezar es elegir un buen espacio para realizar el brainstorming. Tanto si vas a hacerlo sólo como si vas a estar en equipo, tu cerebro se beneficiará de un espacio que estimule tus sentidos y te proponga cosas inconscientemente. Rodéate de elementos para jugar, colores, papeles de distintas texturas…  Cualquier cosa que pueda disparar nuevas asociaciones que lleven a nuevas ideas.
  • Definir el problema es el punto más importante a la hora de empezar. Ese debería ser el primer límite que crees y sobre el que articules la sesión de brainstorming. Formula una pregunta que quieras responder y escríbela claramente y a la vista. ¿Cómo consigo hacer un juego de cartas competitivo para dos jugadores usando sólo tres reglas? ¿Qué juego puedo hacer en 48 horas utilizando obras de arte impresionistas como escenarios?
  • Anota absolutamente todo lo que se te ocurra en un sitio en el que puedas verlo todo de un vistazo. No realices ninguna censura. Aunque el concepto que se te acabe de ocurrir parezca no encajar en lo que buscas, apúntalo. Nuestro cerebro es muy orgulloso, si rechazamos una idea de primeras se enfadará y no nos dará más. Anímalo a seguir proponiendo cosas. Ahora mismo no buscamos calidad en las ideas, sino cantidad.
  • Si de repente sientes que las ideas empiezan a fluir más lentamente, cambia de perspectiva. Muévete por la habitación. Juega con algo en las manos. Toma uno de los conceptos que te han aparecido antes y concéntrate en todo lo que te inspire aunque no tenga que ver con el contexto principal. Haz búsquedas en google sobre algunos de los conceptos y mira las palabras o imágenes que se relacionan con él.
  • Y sobre todo, no fuerces el proceso. Nuestros cerebros tienen una capacidad de concentración finita. A partir de un determinado punto el agotamiento hará mella en él y las ideas dejarán de fluir, las distracciones serán frecuentes y acabarás pensando en cosas que no tienen nada que ver con lo que estás buscando. Cuando este momento llegue, seguir forzando el cerebro será contraproducente y tendremos que buscar nuevas maneras de trabajar. Así que reúne todas tus notas y date un descanso.

Desarrollo, iteración y repetición de las ideas

Ya tenemos una pizarra o libreta llena de conceptos, esquemas o bocetos. ¿Y ahora qué?

Ahora tenemos que trabajar todas esas ideas para que nuestro cerebro las cristalice en recursos concretos para la elaboración de nuestro juego. Ésta fase puede llevar mucho más tiempo que el brainstorming y requerir de varias sesiones para conseguir dar frutos.

El objetivo de esta fase es establecer todo tipo de relaciones entre el material que has reunido hasta que el cerebro se te ilumine. Hay muchas maneras de conseguir esto y seguramente cada persona lo haga de una manera distinta. Yo voy a dejar aquí algunas pinceladas de cosas que he probado y me han resultado útiles, sin buscar que ésta lista sea exhaustiva.

  • Agrupa los conceptos en categorías según características comunes. Por ejemplo, puede que algunos conceptos sean mecánicas de juego, otras sean escenarios o elementos estéticos, otros pueden ser controles o maneras de mostrar inputs/outputs… Agrúpalos e intenta ver cómo se pueden relacionan los elementos de un lado con los del otro.
  • Intenta escribir frases combinando varias de las palabras que has reunido, sin preocuparte de que tipo son o de si la frase «suena bien». Empieza a escribir la frase y deja que el cerebro rellene con verbos y nombres donde estime oportuno. Intenta convertir esas frases en conceptos para un juego.
  • Numera todas las ideas que has tenido y utiliza números aleatorios para generar listas. Intenta encontrarle sentido a la lista, busca la manera de relacionar los términos aunque te parezca imposible. No menosprecies la capacidad de tu cerebro para encontrar patrones útiles dentro del caos.
  • Construye sobre las frases que logres elaborar. Empieza con una frase corta, con un concepto claro. «Un juego sobre rebobinar el tiempo» -> «Un juego sobre rebobinar el tiempo en el que no siempre todos los elementos se rebobinan» -> Un juego de plataformas en el que el personaje puede rebobinar el tiempo pero algunos elementos pueden ser inmunes y esto genere puzzles que resolver para avanzar». Ve añadiendo elementos que encajen con lo que construiste en la frase anterior.

A pesar de todo, puede que estés horas y aun así no encuentres ese germen que estabas buscando. No pasa nada, ya comentamos más arriba que el proceso creativo no es una cascada en la que una vez avanzas no puedas volver atrás. Guarda todas las notas y prepárate para volver a empezar.

A veces no es necesario empezar desde el principio, puedes saltarte fases. Rainer Knizia, famoso creador de juegos de mesa, asegura que: «No tengo un proceso creativo fijo. Más bien al contrario, creo que empezar siempre de la misma manera lleva frecuentemente a las mismas conclusiones. Buscar diferentes maneras de trabajar a menudo lleva a diseños innovadores»

iteracion en las ideasConclusión

Hemos llegado al final de este artículo en dos partes cuyo objetivo era ayudar a nuestro cerebro a pensar creativamente y darnos ideas innovadoras y valiosas. Todo lo expuesto más arriba no son más que consejos y opiniones personales. Hay infinidad de métodos creativos y nadie tiene la respuesta absoluta, lo único que se puede decir es que cada cerebro es un mundo en sí mismo y que es nuestro trabajo comprender como funciona el nuestro y facilitarle la tarea para que nos proporcione lo que le pedimos.